Periodismo deportivo salvadoreño se queja de mal trato

Submitted by chepetiso on Mon, 05/27/2019 - 16:31
periodistas


Por: Orestes Membreño

Las redes sociales fueron la plataforma en la que varios periodistas que cubrieron la final del torneo Clausura de la Primera División de fútbol de El Salvador (ganada por el Águila 3-1 en tanda de penaltis sobre el Alianza) se quejaron de la falta de condiciones para realizar su trabajo y de maltrato por parte de los organizadores, responsabilidad que recae principalmente a la parte administrativa de los equipos finalistas.

La Primera División exige un pago por periodista para poder acreditarse y así tener acceso a la cobertura de los partidos del campeonato nacional. Este medio, consultando a la gerencia de la liga mayor, pudo constatar que sólo para el partido final, un periodista independiente debía pagar USD $37.40, y uno acreditado por un medio debía presentar una carta solicitando acreditarse y esperar una evaluación para saber cuánto se le iba a cobrar para poder tener ingreso al estadio.

Normalmente, los medios acreditan a sus personal una vez por torneo (Apertura y Clausura), es decir USD $78.40 por cada periodista (redactor, fotógrafo,. camarógrafo, etc.) más el 13% de impuesto al valor agregado (IVA). Algunos periodistas aseguran que hay precios diferenciados, debido a que algunas radios y televisoras que pagan derechos tienen otra tarifa. "Hasta donde tengo entendido, hay medios, escritos principalmente, que pagan alrededor de cincuenta dólares", dijo a www.centrodeportivo.com el peridista Francisco Osorio.

El tema es que la queja de los periodistas se produjo ya que para el juego de la final del torneo Clausura, los periodistas de prensa escrita fueron ubicados en la parte baja de la zona de platea en donde no hay ni sillas, ni mesas, ni toma corriente, ni mucho menos parte techada, amén de que fueron ubicados en los graderíos en donde estaban mezclados con los aficionados.

 

 

 

Algunos periodistas, en su mayoría jóvenes, se quejaron del mal trato pese a que pagan por ingresar a los estadios, en donde, en El Salvador, ninguno tiene palcos de prensa, algunos solamente tienen cabinas para transmisiones de radio si bien no tienen las mejores condiciones.

 

 


Para este partido, la Primera División hizo circular un comunicado haciendo ver las directrices para el ingreso de los medios, los que primero debían pasar a la sala de conferencias del estadio en donde se les revisaría su credencial y se les colocaría a cada periodista una banda rosada como distintivo. Según Roberto Campos, dirigente del equipo Audaz, en la sesión previa a la final, los dirigentes del Alianza y Águila (los finalistas) tenían la intención de no dar validez a las credenciales de prensa, si no que entregar unas nuevas con un recargo económico para cada periodista. El resto de dirigentes (10 equipos más) se opusieron porque los finalistas también no querían que las credenciales extendidas a los miembros de la Primera División fueran utilizadas para ingresar al juego, es decir, querían que todo mundo pagara, menos los que tenían que ver con los dos equipos finalistas.

 

En sus quejas, los periodistas señalaron la falta de internet en el estadio, el tener que soportar la lluvia, los insultos y gritos de aficionados en estado de ebriedad, y además que no se les permitió entrar a la cancha para recoger impresiones de los jugadores luego del partido, principalmente del Alianza, equipo que era el local administrativamente y manejó la logística del partido.

 

 

Algunos periodistas la tomaron contra el encargado de prensa del Alianza, como el que se comportó de manera prepotente y sin la más mínima consideración hacia sus colegas de profesión.